8 oct. 2008

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Oh, sí! el hombre es un dios cuando sueña y un mendigo cuando reflexiona, y cuando el entusiasmo desaparece, ahí se queda, como un hijo pródigo a quien el padre echó de casa, contemplando los miserables céntimos con que la compasión alivió su camino.

(Hölderin en el Hiperión)

a mi, el entusiasmo me traiciona ...busco ser más mendigo

5 comentarios:

Juan Pantano dijo...

por eso nunca hay que perder el entusiasmo ni dejar de soñar!!!
Aunque a veces un poco de reflexión no venga mal del todo....

thirthe dijo...

si, como que resulta m´s fácil sentirse dios que mendigo...tal vez el quiebro se produzca en la materialización de ese entusiasmo, en el paso a la reflexión nos comportamos pobremente, como mendigos.

ybris dijo...

Una limosnita por amor de dios...
(Eso de dios me suena de cuando se sueña, sí)

Besos.

Uno que mira dijo...

Yo aspiro a ser un mendigo entusiasmado.

ya lo consigo por lo menos tres de cada diez veces

thirthe dijo...

o un dios mendigo...