25 ago. 2010

los años y los días

también sigo necesitando (porque esto ya lo había dicho) unas manos apoyadas en mis caderas
que caminen conmigo
me quiebro por la mitad
y las mías están gastadas de tanto sostenerme.

1 comentario:

ybris dijo...

Suele suceder.
Y cada vez más según pasan los años que tanto nos desgastan.
Hablo del cuerpo, no de los ánimos, claro.

Besos.