27 nov. 2007

también soy una tímida

soy una mujer de pocos argumentos, me llegan uno o dos, pero que sean bien contundentes, tal vez para ir sobre seguro, sin arriesgar demasiado en la discusión, o tal vez porque sólo soy muy tímida y ya me da mucho reparo hablar para, encima, tener que darle la razón a otro. Porque divagar me gusta y lo hago bien, pero si se trata de discutir prefiero basarme al menos en alguna afirmación incontrovertible, y a la vez novedosa, que sirva al mismo tiempo para agitar la conciencia del otro y, de paso, desmontarle algún pilar que sostenga su discurso, modificando el escenario previo en el que se movía.

Creo que con cierta gente, para no perderme en una maraña de palabras, sólo entiendo el debate como revulsión*

Por otro lado, si de verdad se tienen buenos argumentos, no conviene mostrarlos gratuitamente, si se parte de una actitud defensiva, desde la resistencia cotidiana, pues es un vicio de aquéllos que tienen el poder (centro, derecha, izquierda, defensa, pivot, ala lateral, da igual) apropiarse de ellos para banalizarlos y luego usarlos a su antojo.

*(botar o demo fóra)

4 comentarios:

ybris dijo...

Está muy bien eso de botar o demo fóra.
Los debates para los que somos tímidos son más bien un modo de afirmarnos en lo que somos.
Los argumentos en estos casos suelen ser poco efectivos.

Besos

thirthe dijo...

mi sabio Ybris...

manuel_h dijo...

a mí en cambio me gusta discutir, lo que no queda claro es que sepa parar a tiempo

besoss

nadie dijo...

totalmente de acuerdo ;))