27 nov. 2007

desmenuzando el amor

viene de manuel, y yo por hoy me quedo con este fragmento de barthes

El lenguaje es una piel. Yo froto mi lenguaje contra el otro. Mi lenguaje tiembla de deseo. La emoción proviene de un doble contacto: por una parte, toda una actividad discursiva viene a realzar discretametne, indirectamente, un significado único, que es "yo te deseo", y lo libera, lo alimenta, lo ramifica, lo hace estallar (el lenguaje goza tocándose a sí mismo); por otra parte, envuelvo al otro en mis palabras, lo acaricio, lo mimo, converso acerca de estos mimos, me desvivo por hacer durar el comentario al que someto la relación.
(Hablar amorosametne es desvivirse sin término, sin crisis; es practicar una relación sin orgasmo. Existe tal voz una forma literaria de este coitus reservatus: el galanteo)
La pulsión del comentario se desplaza, sigue la vía de las sustituciones. En principio, discurro sobre la relación para el otro; pero también puede ser ante el confidente: de tú paso a él. Y después, de él paso a uno: elaboro un discurso abstracto sobre al amor, una filosofía de la cosa, que no sería pues, en suma, mas que una palabrería generalizada. Retomando desde allí el camino inverso, se podrá decir que todo propósito que tiene por objeto al amor implica fatalmente una alocución secreta.

3 comentarios:

manuel_h dijo...

sexo oral, en suma!

besos

thirthe dijo...

jajajajajaja!!!

lo más interesante siempre es lo que va entre paréntesis;-))

fue un gustazo encontrara a barthes en tu blog, me resultó taaaaan familiar, claro, no podía ser de otra manera.

besos, orales del todo.

nadie dijo...

Nunca dejarás de sorprender a mi y al mundo...jo, que maravilla