14 ene. 2007

14 de enero de 1957


pueden felicitarme, hoy cumplo medio siglo!!

50 años mondos y redondos, a partir de aquí, o entro en declive o, como el ave fénix, renazco y me renuevo.

Le digo a mi hijo, estoy de cumpleaños, sabes cuantos cumplo?, se ríe y me dice, cuarenta y seis, me río y le doy un beso, cuanto me quieres! NO! cumplo cincuenta!

c-i-n-q-u-e-n-t-a!!

podía no decirlo y pasar como si fuese otro año más, al fin y al cabo hoy es sólo el después de ayer y el antes de mañana, un día después de otro entre los que no hay "solución de continuidad" (jajaja, solución de continuidad, os acordáis?, frase feliz!)es decir, sí la hay, pero mejor no mentarla. Un día te levantas y descubres las ojeras más pronunciadas, una nueva arruga, una mata de pelo cana escondida entre las demás, pero no han surgido durante esa noche. El lumbago que te paraliza esa mañana tampoco es producto de un enfriamiento ni una mala postura recientes.

Los años pasan...no, no pasan, se quedan dentro. Y tan dentro. Gracias a que es así. O seríamos una hoja en blanco tras otra.

Tengo cincuenta años. Ayer estuve en el aniversario de mi tía. Me supo bien el calor de la familia, la más cercana, la que no lo es tanto...algún momento mejor para recordar mi cumpleaños? Me miraron con incredulidad y asombro(los años no pasan sólo para una) de pronto nos volvimos a reconocer en las fiestas familiares, tan largas como lejanas, cuando todavía estábamos todos, del paso de comer en la cocina a comer en la mesa del comedor, con los mayores...pero los recuerdos también se ajan, no está bien traerlos tan a menudo a la memoria.

Tengo cincuenta años, no me sirve que me digan que aparento menos. Porque no es así. Las mujeres de cincuenta años como yo, aparentemos cincuenta años. Ni uno menos.

Decía antes que o entro en declive o..., me refería a lo que a mi desbaratada vida le queda todavía por hacer.

Quiero ser abuela, sí.

Pero también quiero un balón de baloncesto y montarme en una tabla de surf.

enero...

mi buen enero. Cinco días después de nacer yo, mi madre me dejó con mi abuela y se fue a recoger algas a la playa...

é que houbera un vendaval tan bo...!