16 ago. 2005

desvaríos (2º)



sólo me doy cuenta de cuánto los necesito cuando se me ocurren, pensamientos fugaces que surgen entre las tareas cotidianas, mientras tiendo la ropa, recojo los periódicos del día anterior, ordeno por encima, barro las arenas de la toalla de la playa...puede que no tengan sentido para nadie más, pero a mí son como claves que me reafirman. Cuando surgen, pienso que no tienen importancia, que están ahi para aferrarme a ellos desde siempre, pero al momento es cuando recuerdo que si los olvido me pierdo.

Hay gente que para llenarse de energía precisa cabrearse.
Otra, en cambio, sólo necesita disfrutar con lo que hace.
Qué ocurre cuando dos personas así se juntan?

(Recordando La Salamandra de Alan Tanner y John Berger, la pasaron el otro día por la tele, y también me vino al pensamiento)