30 sept. 2004

y del cielo...

...al suelo. Acabo de leer la bitácora de Manuel y me acuerdo de que no he firmado todavía.

En redfeminista sigue la campaña abierta de firmas para que se anulen las subvenciones directas del estado a la iglesia católica.

Pinchando en el banner "Contra el integrismo católico" se abrírá un formulario donde se te solicita tu firma.

Este es el enlace directo al formulario.


6 comentarios:

Anónimo dijo...

Pues has hecho muy bien en recordarlo, porque yo tampoco lo había hecho y ahora mismo lo hago.
Ya está bien de manipulación, y si alguien la sufrió de veras fuimos los de mi edad y más viejos. Yo siempre digo que a mi me robaron el vivir plenamente y de todas las formas posibles mi sexualidad, porque sus tabues aunque no quieras, hacen mella en el alma.
Un bico. Muralla
http://muralla.blogs.com/la_muralla/

thirthe dijo...

Y tanto que hacen mella, Muralla, que yo soy muy progre y hablo como si hubiese pensado siempre así, pero a veces pienso que si hablo es para continuar en mi convencimiento. Porque claro, crees que la gente que con la que te mueves en el trabajo, más o menos de tu edad, ha tenido razonamientos parecidos a los tuyos, y después descubres que no, que comparten prejuícios que ya creías trasnochados. Y tienes que explicarte o explicarles porque sinó dan por sentado que estás de acuerdo con ellos.

mad dijo...

Gracias por el enlace... aunque yo me suscribí hace tiempo, hay que ser combativa, sino qué sentido tiene...
Más besos

manuel_h dijo...

la reacción no conoce edades.
A nosotros nos parecía que los de antes, con la postguerra, franco eufórico y tal, eran los reaccionarios, y que los de después, en democracia, iban a ser la hostia.
Y efectivamente, son, en gran parte, la hostia.

Xosé Antón dijo...

Yo ya no se que hacer cuando venga la Declaración de la Renta. Siempre había puesto la cruz en "Otros fines" y este año me entero que la segunda entidad en recibir fondos de esos "otros fines" es una congregación religiosa de monjas.

thirthe dijo...

Vaya, Antón, ya decía yo que para mí hacer la declaración de la renta suponía un acto de fe. Fe en los que gobiernan al entregarles mi aportación, claro.

Bicosnoncontados