6 jul. 2004

Desde la luna

Llevo unos días en que no estoy en ninguna parte. No trabajo pero tampoco me he ido de vacaciones, paso la mayor parte del tiempo yendo de una habitación a otra, literalmente, no en el sentido de pensar que, graciosamente, le concedía Carmen Martín Gaite a la expresión. "Pensar es saltar de una habitación a otra". Y yo siempre me decía que no sabía pensar si no era en movimiento. Será que las mujeres pensamos mejor así? En dos semanas lo sabré.

Ahora me toca esta habitación, por cuanto tiempo? el que invierta en escribir esta entrada. Aquí, frente al ordenador que está contra la esquina, con la ventana a mi derecha, no...a mi izquierda, y la jardinera a rebosar de petunias. Mis petunias!! Y digo "mis", y no de nadie más, con un extremado sentido de la propiedad que en realidad no tengo, pero que necesito aplicar de vez en cuando aunque sea a algo tan perecedero como unas plantas de temporada.

Como no estoy en ninguna parte digo que estoy en la luna, y entonces me vuelvo más susceptible. Incluso puedo parecer maleducada. Parecer, porque si me comporto así no es sin fundamento. Sólo que me saltan unas alarmas invisibles que me hacen responder antes de pensármelo. Y puedo impedir, por ejemplo, en una reacción infantil, que otra persona se acerque con una jarra de agua a mis petunias, que están así de bonitas y floridas sólo para mí, y no quiero que nadie más se encargue de cuidarlas.

Qué tipo de proyección es ésta? no lo sé, pero a pesar del pequeño sentimiento de culpa que me queda, algo me dice que he actuado bien.

En la tierra se le llama pararle los pies a alguien.

En la luna, a más distancia, y con más tiempo para meditar, me digo que estas proyecciones debería de tenerlas más a menudo, por muy infantiles que resulten.

Y para esto dio mi entrada antiséptica en esta habitación. Ya salgo, a ver si rindo algo más en otra.

4 comentarios:

manuel_h dijo...

Es verano, deja las habitaciones, coge un montón de tebeos y escóndete con tus petunias para disfrutarlos hasta que oigas los truenos de la tormenta y vengan a buscarte para perseguir al arcoiris hasta el sol.

thirthe dijo...

Gracias, Manuel, lo haré. Sea como fuere yo entraré en el verano igual, aunque trastee unos días por las habitaciones este disfrute no me lo quita nadie...
Por cierto, ya sabes quien soy en barrapunto, verdad?

manuel_h dijo...

Claro que ya sé quién eres, que sé leer.
un beso.

Anónimo dijo...

Me da mucha envidia, lo de tus petunias, lo de tu malhumor no...Yo no puedo tener plantas pq entre otras razones tengo un gato y se las come, además no soy buena cuidadora de nada que este vivo, hasta me descuido a mi misma¡¡¡¡Volviendo al tema, si tuviera Petunias no sé si dejaría que me las regaran o no, depende de quien se encargara de la regadera...:)))y como me pasa lo mismo que a ti,(ya te he visto en la luna varias veces), quizás sería conveniente que alguien que estuviera en la Tierra me las regara...
Sara