desde la muerte del querido labordeta
pasando por la huelga y las primarias en madrid hasta la concesión del nobel o la jubilación de una compañera de trabajo; todos son hechos que he contemplado desde esta incómoda posición horizontal, que me obliga a escribir o leer de medio lado.todo adquiere un cierto aire de irrealidad, como de cuento vivido y contado por otros.
estoy releyendo
Orlando, una gozada de la que iría transcribiendo párrafos si tuviese todos mis dedos operativos, y, como le pasaba a el/la prtotagonista, temo caer profundamente dormida durante muchos días seguidos y despertarme habitando en otro tiempo.De hecho, en la calle, empiezan a amarillear y desprenderse las hojas de los fresnos.
ya, sólo es un cambio de estación...