5 feb. 2008

ves

te ríes y me dices que me digo y me desdigo, debe ser cierto, pues me conoces como para recordarme cómo soy, deberíamos vernos más, así, me podrías ir diciendo qué debo decir o qué debo hacer para seguir siendo la misma...
es que me pierdo tantas veces...
ya mi madre me llamaba veleta de pequeña, y sin saber qué era la cosa, a mi no me gustaba nada, en aquél entonces era más liebre que veleta, al menos cambiaba de sitio; ahora, en cambio, pese a lo que he dicho unos post más atrás, soy mucho más veleta,

mucho más veleta

giro al son del remolino del viento, falsa actividad en torno a un punto anclado y quieto

tal vez de niña quería ser cometa

y mi madre se confundió en el decir,

llega antes una bilabial a la punta de la lengua...

5 comentarios:

Carmen dijo...

me pasa mucho, necesito tanto tener cerca a quien me conoce, a quien me quiere... y que de vez en cuando me den un golpecito en el hombro para decirme: pero, chata, qué demonios estás haciendo contigo?

yo también soy veleta, en realidad no me muevo, sólo giro y giro sin avanzar ni nada...

pero más que todo eso, soy montaña rusa... y eso puede ser terrible cuando toca bajada.

qué bonito ese final:
"llega antes una bilabial a la punta de la lengua..."

un besazo preciosa

thirthe dijo...

uff..ves, montaña rusa, ya no soy:-)))

ybris dijo...

Entre veleta y cometa la diferencia está sólo en el radio de curvatura y la excentricidad.
Lo de dar vueltas viene a ser lo mismo.
En eso andamos todos.

Un beso

Juan Pantano dijo...

si, aunque eso de dar vueltas es interesante ya que al menos puedes pensar que el horizonte va cambiando...

manuel_h dijo...

bueno, siempre estamos a tiempo!!

besos