27 feb. 2007

Emilio!!!


no, no se trata de ningún oscar, que en este caso me hubiera gustado gritar

Ennio Morricone!!! por las letras de crédito de mis recuerdos de cine,

se trata de aquel personaje "perpetrado" por manuelh y por quien algunas sentíamos especial debilidad...

Emilio, unas veces banquero, y otras el último mono de una puta sucursal de la caja de ahorros. Depende de quién pregunte. Con las mujeres, suele utilizar las dos. Primero lo del mono, y luego lo del banco. Asegura que es una estrategia infalible, porque ataca en las profundidades del ser femenino: en su matriz.
Según él, la mujer en cuestión sentirá aflorar sus instintos maternos cuando lo vea como un pobre chico que trabaja sin parar en una recóndita oficina bancaria de barrio (denegando créditos, pero eso lo digo yo, él se lo calla). Luego, añade, cuando ya está blandita, introduce hábilmente (eso lo dice él) el término "banquero", refiriéndose a sí mismo. "Eso —continúa—, derrumba cualquier defensa, puesto que todas las mujeres quieren, inconscientemente, ligar poco incestuosamente con su hijo banquero". Y suele terminar refiriéndose al complejo de Edipo, que, según él, se interpreta tradicionalmente al revés.
Lamentablemente, carecemos de datos fiables sobre la eficacia de esta estrategia, puesto que no hay testigos de su puesta en práctica.
Tampoco hay constancia de que Emilio haya ligado alguna vez.


este post está dedicado a él (y a su nueva aventura en la letra impresa), por el clima de complicidad que logró crear en los comentarios del blog, en donde unas y otros discutíamos sobre cómo discurrían sus peripecias, interviniendo y adelantando incluso acontecimientos, como si formásemos parte del coro de amigos que se reunía a diario en el bar de Andrés (mi preferido) para echar la partida de...pocha(?)
Pero cuidado! que éste que acabamos de leer es el emilio protohistórico, a años luz de este otro exitoso y audaz (de lo cual sí que ha dejado constancia tras muchos y movidos capítulos)