8 nov. 2005

dónde la izquierda??



me llegan las mismas noticias que a vosotros desde Francia. Os acordáis de las últimas elecciones?? ésta era una reflexión que hacíamos aquí, después de los primeros resultados electorales de hace tres años. Parece que los franceses no se aprendieron la lección.

Me hubiese gustado poner como asunto: La rive gauche, encajaba mejor
con Paris, la nuit. Pero andamos a ras, la realidad nos ¿atraganta?
(menudo hueso de aceituna, yo que me atraganto comiendo pan)y los
resultados de las elecciones están ahí. Los franceses, racionalistas
y analíticos, amantes de la palabra y el discurso, maestros en el
decir, se han quedado mudos (por poco tiempo, imagino). Reaccionarán
con pragmatismo y salvarán la situación, espero. Pero el aviso queda.
No voy a comentar las causas, andan por todos los artículos de
opinión de la prensa, que si el miedo a la inseguridad y al paro, el
fracaso de la izquierda...Lo más triste es precisamente esto, que sea
en los barrios obreros y tradicionalmente de izquierda donde se eleve
el voto a la ultraderecha. Lo veníamos augurando en esta discusión.
La pregunta que Pryx se hacía en su última intervención sobre el
futuro de los trabajadores en occidente ha tenido pronta respuesta.
Los partidos de izquierda no consiguen satisfacer las demandas
de su electorado natural. Hay una dicotomía entre lo superficial y lo
profundo que no consiguen salvar. Se quedan con las respuestas
superficiales pero no llegan al fondo, tampoco lo han pretendido
hasta ahora. No se enseña a la gente a pensar, a dudar, a ser
responsable por si misma, a resolver sus propios problemas sin acudir
a un angel salvador y ahí está el resultado.

Mientras tanto,como dicen los franceses

On discute.

Hay una gran mayoría, sobretodo jóvenes, que
participan activamente desde una postura de izquierda "radical"(como
rechazo a esa izquierda de aparato y marketing que ha vaciado su
discurso, descafeinándolo, para abrir el abanico electoral)en defensa
y reivindicación de unos derechos que nos pertenecen. En el otro
extremo se "mueve" ese rechazo irracional al sistema, un saco siempre
dispuesto a recibir-aparte de a sus naturales, xenófobos y demás- a
todo descolgado, descontento y rechazado, al marginado, al trabajador
que ya ha perdido su capacidad de consumir y su conciencia para
reivindicar.
Esto es lo que no puede permitir la izquierda, sea moderada o radical, tiene que volcarse en buscar una solución.


más o menos, sigo pensando lo mismo. Mucha propaganda electoral, mucho marketing y poco trabajo de campo; como no empiece la izquierda a encauzar la situación, en un descuido, acabamos de nuevo en manos de la ultraderecha, o el fascismo, como se quiera. Serán sus métodos los que el mismo ciudadano exija y apruebe.
(es que he visto esta tarde en la tele como un trabajador -paradójicamente negro, que diría Marías- al que le habían quemado la furgoneta en Marsella, decía que sólo le pen resolvería las cosas).