22 oct. 2005

Ya no será lo mismo

De las cartas al director que se han publicado desde la muerte de Haro Tecglen, ésta me agradó especialmente. Tal vez porque comprendo que era para la gente como ella para quien escribía. Para gente normal que, sin entender los entresijos de la teoría política, tiene lucidez y sabiduría como para no conformarse y buscar respuestas que van un poco más allá (y preguntas).


Tengo 87 años. También he sido "una niña republicana". He leído y disfrutado de casi todos tus escritos. Cada mañana era feliz con EL PAÍS, leyendo tu artículo y viéndome representada por una persona tan estupenda como tú: franca, sensible, honrada, con ideas claras con las que yo coincidía pero que nunca hubiera podido expresar tan bien como tú lo hacías. ¡Era tan estupendo leer todo lo que una persona de izquierdas puede decir! Nunca ofendiste mis sentimientos, y a pesar de tu aparente pesimismo siempre veía el trasfondo de cómo ayudabas a querer vivir. En una cosa no estaba conforme: en que no votaras, y, por fin, la última vez, y a tu edad, quisiste tomar la decisión de hacerlo y te admiré y te lo agradecí. ¿Habías visto las orejas al lobo? Siento una tristeza enorme de pensar que ya no voy a poder saber tu opinión sobre toda la vida misma.- María Cruz Keller Arquiaga. Madrid.



ochentaysiete años y curiosidad por toda la vida misma, de gente así se poblaba Haro...