31 mar 2005

Un par de botas



por qué tenemos que calzar botas de veinte ojales si podemos caminar descalzos?

como último recurso, podemos darnos un festín con ellas

30 mar 2005

Café.



quedamos aquí para tomarlo,

con el lienzo al aire,

en su marco natural.

:)))))

28 mar 2005

amapola


(foto de Manuel Lermas)

27 mar 2005

Reflejo

esta foto quería poner en el post anterior, no entiendo por qué, la enlazo, la publico y desaparece.
Como de todas las que busqué no encontré ninguna que me convenciese opté por algo completemente opuesto y encontré los bolis.
Pero quería esa otra.
Es perfecta.
Y tampoco sé, por ejemplo, como quitar

el borde azul de alrededor...
???

24 mar 2005

Papel de calco



Hablo a mi reflejo
en la quieta superficie de un lago
y me contesta con preguntas que ya le he hecho.

(thirthe, la asaltadora de blogs)

que fácil resulta copiar, pegar, enlazar. Con la de copias que he tenido que rehacer porque se veía que las había escrito con dos bolis, y hasta con tres.

22 mar 2005

Encuentro

Claro que apareció. Me llamó por la tarde, estaba entrando en Pontevedra y me preguntó donde podíamos quedar. No se me ocurrió un sitio mas conocido y céntrico que el Carabela, un café amplio que da a la plaza del pueblo, en el que podríamos charlar, bien situadas en una de las mesas con ventana, y, al tiempo, disfrutar de un entorno agradable. Yo saldría en unos minutos y nos veríamos allí.
A ella la había visto en alguna foto, podría reconocerla, enseguida me eché el abrigo rojo por encima y salí.
El tiempo era desapacible, con un aire que descomponía el pelo así como el paraguas si intentabas cubrirte de las gotas sueltas que caían sin ánimo de mojar.
Llegué a la plaza, miré alrededor por si alguna de las personas que cruzaban podía ser ella, y seguí en dirección al café. Busqué entre las cabecitas que poblaban sus ventanas y ninguna me resultaba familiar. Entré, y recorrí con la mirada las mesas del centro del local, tampoco. Por una vez, yo me había adelantado.
Decidi esperarla fuera, así la vería llegar. Y no di ni dos pasos cuando me fijé en una figura de mujer que se acercaba. No lo dudé. Instintivamente me dirigí hacia ella, la paré y nos presentamos, ocupadas las dos en retirarnos el pelo de la cara, que el viento se empecinaba en cubrir una y otra vez, para reconocernos. Nos besamos de verdad.
No me guardo las emociones, pero me resulta difícil expresar qué sentí. Marmi entra mejor que nadie en el alma de los blogs y encontrarme con ella en carne y hueso fue concretar la imagen de una amiga que vive dentro de ti y conoce parte de tus secretos.
Y en este punto, por si Marmi no se había dado cuenta, digo que si en algún momento trazo algún plan, tengo claro que la primera en romperlo soy yo. Porque en vez de entrar en el café, a resguardo del aire, le sugerí pasear por la zona vieja al tiempo que charlábamos(algo debió de ayudar el hecho de que las mejores mesas estuviesen ocupadas), y así lo hicimos.
Bajamos cogidas del brazo hacia la plaza de la leña, dentro de lo que era mi intención de mostrarle las partes más bonitas de la ciudad, y comenzamos a hablar, no contaré de qué, está claro que primero de blogs, saltando sin orden alguno de uno a otro y metiendo cosas nuestras por en medio. Unas veces abríamos el paraguas para cerrarlo inmediatamente dada la fragilidad del varillaje.El pelo estaba totalmente revuelto pero eso ya no preocupaba.Otras, yo interrumpía la conversación para hacerle alguna referencia ya fuera a la plaza, a la estatua o al magnolio. Andábamos un poco al ritmo de nuestro discurso quebrado Pretendíamos llegar hasta Santa Maria pero sin elegir el trazado más corto Y si se puede andar aleatoriamente, queda dicho que andábamos así.

Marmi, créeme que antes era mejor cicerone.

Entramos en un café y seguimos tejiendo. Tirando de muchos hilos. En un intento, tal vez, de mostrar el mayor número de colores del tapiz. Cosas de ella, mías, cosas en general...

Salimos. Y , Marmi, no se puede ser buen cicerone si la iglesia se rige por un horario de servicio comercial.

Con lo que a mi me gusta sentarme en los bancos de las iglesias y hablar de asuntos divinos y mundanos! (y más ahora que tienen calefacción)

Nos conformamos con observar la fachada, lo bien que crecen las plantas en ella, y optamos por continuar. El tiempo no había mejorado. Yo empezaba a sentir frío, y, aunque lo que caía no podía llamarse lluvia, mis pies se orientaron solos hacia casa y allí nos dirigimos las dos. Desalojamos a Daniel del cuarto de estar y nos instalamos el resto de la tarde.
Este fue el contexto.
Lo demás ya entra en el plano más personal.

Dos cosas nada más.
Una , que me quedé preocupada porque no has tomado nada en mi casa, Marmi. Me pregunto, como buena gallega, si no habré insistido lo suficiente.

Y dos, la más importante. Que eres de las personas que remueven el aire y dejan flotando partículas benéficas detrás. Y esa influencia todavía perdura.

21 mar 2005

Aparecerá??

Esta tarde me encontraré con la Muralla.
No crean que no estoy nerviosa.
Por hacerme visible, envolveré la transparencia en abrigo rojo para la ocasión.

17 mar 2005

As laranxas máis laranxas...



Hai noticias coma esta que dan que pensar, e que comer, pois son dunha variedade, "a flor de kent", comestible, e tanto se poden tomar crúas coma en compota.

Se esta mazaira descende daquela outra que deixou caer o seu froito na cabeza de Newton...

na horta de atrás da casa de miña nai, hai unha laranxeira cargadiña de laranxas que tamén ten pedigrí.
É filla doutra que había na horta de miña avoa, en Fisterra, e que nacera das pebidas dunhas laranxas que viñeran dar á praia, un día deses de mal tempo en que os barcos soltan sen remedio a metade da carga, cando non toda (pensándoo ben, iso era antes, porque agora tan só deixan un regueiro negro detrás), e da que daban conta máis tarde os veciños gracias a esa outra arte de pesca, coñecida como ir ás crebas, e que consiste en recoller todo o que bota o mar para terra e que se poda aproveitar.

E as laranxas tanto que se aproveitaron, que ata deron fillas e netas, e aínda que teñen unha tona gorda, de cor amarela que semella a dos limóns, soltan un zume doce e son la mar de saborosas.

Hai quen pon o maxín a funcionar e búscalle tres pés ao gato.
E hai quen ten máis sentidiño e conta o que hai.

13 mar 2005

Me he traído un post prestado

Tregua


Así que la luna miró a las estrellas, les remetió las esquinas y apagando la luz se balanceó contenta en el firmamento

(Es de Saf, bloggera poliédrica que escribe desde todos los ángulos.
Y estas palabras encierran tanta dulzura que las imagino perfectas para ser susurradas al oído de un niño en el momento justo de conciliar el sueño.)

Millás

El PP quiere saber la verdad entera acerca de lo ocurrido el 11-M, cuando el presidente del Gobierno era un miembro del PP, cuando el ministro del Interior era un miembro del PP, y cuando el ministro de Justicia era un miembro del PP.

No se enteraron entonces, que ocupaban puestos privilegiados para observar la realidad, y quieren saberlo ahora, quieren saber qué ocurrió, quién fue, a qué hora, y no están dispuestos a firmar ningún papel, por neutro que sea, hasta que no conozcan la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad. Tienen un temperamento ambicioso. Enhorabuena.

Nosotros, gente de a pie, peatones de la historia, auxiliares administrativos de la realidad, tenemos que conformarnos con fragmentos de la verdad global con los que, mal que bien, vamos tirando.

Es verdad, por ejemplo, que Aznar nos metió en una guerra de ocupación en la que han muerto miles de civiles, por no hablar de aquellos a los que se les ha arrancado las piernas, se les han reventado los ojos o han sido torturados en las mismas cárceles de las que íbamos a liberarlos.

Es verdad que a algunas de estas personas mutiladas, con frecuencia niños, las hemos paseado impúdicamente por el mundo para que la gente apreciara la calidad de nuestras prótesis.

Es verdad que a partir de aquella decisión España se convirtió en objetivo de lo que se viene llamando terrorismo islamista. Es verdad que cuando estallaron las bombas, el PP, temiendo que la capacidad asociativa del electorado llegara a la conclusión de que dos y dos son cuatro, puso en marcha una campaña de propaganda infame para que miráramos en otra dirección.

Es verdad que el mismísimo Aznar se ocupó de intoxicar a los medios. Es verdad que los espías, Internet y la prensa internacional apuntaron enseguida a Al Qaeda.

Es verdad que Acebes aún finge ignorar quién era el ministro del Interior la mañana del 11 de marzo. Es verdad que mintieron y mienten en contra de lo que dicen el juez, la fiscal, la policía, los testigos.

Todo esto son verdades pequeñas, sí, pero si hicieran el esfuerzo de unirlas, a la manera de un puzzle, tal vez obtuvieran la verdad grande que todavía andan buscando como locos. El problema es que esa verdad grande es un espejo.

(este artículo me reconcilia con Millás y le paso que haya iniciado una carrera de mujeres en el colorín del país semanal, por ver quien es el ama de casa más sufrida y trabajadora)

(aúnque, quien soy yo para pasarle nada?)

11 mar 2005

Para los que quedan.

Duele en todos los huesos
el oscuro quebranto
del corazón.

Junio arrastra de pronto
avenidas de frío,
heladas sierpes, láminas que buscan
el centro del amor.

Tú llevas, cuerpo,
a grandes pasos,
sobre tus duros hombros,
el peso entero de este llanto.

(J. A. Valente)

9 mar 2005

Otro día como todos.

Tengo un problema muy serio, no sé resolver conflictos cuando me atañen directamente. Tiendo a ponerme en el lugar del otro, le escucho para entenderle, y en esa situación el otro me atrapa, y para cuando me doy cuenta que de lo que se trata no es de llegar a un acuerdo, sinó de imponer una actitud, mis argumentos ya llegan débiles y tarde.

Y lo más triste es que esto me suele pasar con ciertas mujeres...con mando. Y no comparto la idea de que las mujeres seamos nuestras peores enemigas cuando alcanzamos poder.

Nada de eso.

Estas mujeres eran así de pequeñitas.

Pero me j...e tener que enfrentarme a ellas.

Aún así.

3 mar 2005

Foto de familia

Echad un vistazo al álbum.

2 mar 2005

transparencia

en cierta etapa de mi vida tenia tantas dudas y me sentía tan desorientada que sólo buscaba certezas en los demás. Puesto que no he aprendido a resolver mis dudas y sí a vivir con ellas, ahora, es precisamente esa certeza y seguridad en las cosas que muestran algunos la que me hace ponerme en guardia.