27 jul 2004

Instantánea nº 2

Entre esas imágenes que siembran de angustia el sueño hay una que me asalta (raras veces, es cierto), y es que me veo sobre un mar oscuro, luchando por nadar, sin que mis brazos logren hundirse en el agua, con todo el cuerpo como sostenido por una lámina invisible que se adapta a mis movimientos y, sin embargo, me impide penetrar el agua y avanzar.
Entonces, en cuanto tengo ocasión, me meto entre las algas, para sentir ese abrazo gelatinoso con que me acoge el mar y que me permite nadar libremente.

24 jul 2004

A mi amado (una abstracción)

Sonríe tú también.
Te escucho en esta habitación
y te siento sin distancia.
Algún día nos volveremos a ver.
Hablaremos.
Después de la muerte nos volveremos a ver.
Viajaremos
por cielo e infierno
sin quedarnos en ningún lugar.
Viajeros incansables,
seremos los emisarios de aquellos que se asienten a cada lado de la balanza.
Nuestras raíces seguirán en la tierra, pero nos veremos reflejados
en el delirio del Océano.
Tú, el que sabe sonreír,
sé todavía mi amigo.
Yo te buscaré en cada calle de París.

19 jul 2004

Desde la arena


He pasado dos semanas en la luna y es hora de aterrizar. Ocurren cosas abajo. Y me ocurren cosas. Y se me ocurren también. Cuando paseo por la calle, o me cruzo con el vecino más colgado del edificio, el que habita las escaleras del portal durante el día, mientras vigila que no aparque ningún coche sin que él dirija la maniobra, y luego se va a su casa a dormir; o cuando trajino por la cocina, o me asomo a la ventana para oler de cerca mis petunias. En esos momentos se me ocurren y desearía contarlas aquí. 

Pero me pasa que, cuando tengo tiempo y me siento delante de esta pantalla blanca, me cierro tercamente y, como una almeja, me voy hundiendo en la arena.

Ellas disponen de un sifón que les permite filtrar el agua del mar y alimentarse.

Y yo??
 
Tendré que pensar algo y emerger.

 


  


9 jul 2004

Canción popular

No está en italiano normativo pero tampoco es castellano antiguo. Me vino a las manos al abrir un libro de esos que empiezas un día y no acabas de leer en veinte años, porque con esa intención están escritos, para que repitas una y otra vez. En un recorte como de papel de liar, mil veces doblado, amarillo y desgastado; una estrofa sin justificar, de la que ignoro ahora el significado de algunas palabras, es capaz de trasladarme todavía las notas de esta canción popular (siciliana?)

Mi votu e mi rivotu suspirannu
passu li notti 'nteri senza sonnu
e li biddizzi tò iu cuntimplannu
li passu di la notti finu a ghiornu,
pi tia non pozzu ora chiù durmiri
paci non havi chiù st'afflittu cori,
lu sai quannu ca iu t'hi a lassari
quannu la vita mia finisci e mori.

Me resulta dulce, sencilla, bonita; y, por si un día se cae del libro y se pierde, pues vendré aquí a leerla. Espero que os guste también.
Cómo quedaría en castellano?

6 jul 2004

Desde la luna

Llevo unos días en que no estoy en ninguna parte. No trabajo pero tampoco me he ido de vacaciones, paso la mayor parte del tiempo yendo de una habitación a otra, literalmente, no en el sentido de pensar que, graciosamente, le concedía Carmen Martín Gaite a la expresión. "Pensar es saltar de una habitación a otra". Y yo siempre me decía que no sabía pensar si no era en movimiento. Será que las mujeres pensamos mejor así? En dos semanas lo sabré.

Ahora me toca esta habitación, por cuanto tiempo? el que invierta en escribir esta entrada. Aquí, frente al ordenador que está contra la esquina, con la ventana a mi derecha, no...a mi izquierda, y la jardinera a rebosar de petunias. Mis petunias!! Y digo "mis", y no de nadie más, con un extremado sentido de la propiedad que en realidad no tengo, pero que necesito aplicar de vez en cuando aunque sea a algo tan perecedero como unas plantas de temporada.

Como no estoy en ninguna parte digo que estoy en la luna, y entonces me vuelvo más susceptible. Incluso puedo parecer maleducada. Parecer, porque si me comporto así no es sin fundamento. Sólo que me saltan unas alarmas invisibles que me hacen responder antes de pensármelo. Y puedo impedir, por ejemplo, en una reacción infantil, que otra persona se acerque con una jarra de agua a mis petunias, que están así de bonitas y floridas sólo para mí, y no quiero que nadie más se encargue de cuidarlas.

Qué tipo de proyección es ésta? no lo sé, pero a pesar del pequeño sentimiento de culpa que me queda, algo me dice que he actuado bien.

En la tierra se le llama pararle los pies a alguien.

En la luna, a más distancia, y con más tiempo para meditar, me digo que estas proyecciones debería de tenerlas más a menudo, por muy infantiles que resulten.

Y para esto dio mi entrada antiséptica en esta habitación. Ya salgo, a ver si rindo algo más en otra.